No a las Guerras

Este escrito fue destinado en su día a quienes lideraron, apoyaron o justificaron la intervención militar en Irak, y que por desgracia sirve también para las que se han seguido sucediendo desde entonces en cualquier otro punto del planeta, mas con respeto, pues a pesar de que tengamos diferentes puntos de vista, no por ello dejamos de estar todos en el mismo bando, en el de los seres humanos que aprecian y respetan la vida, la de todos.

No con ello doy aprobación a las actividades criminales de nadie, ni a las del régimen de Sadam, ni a otras muchas que se cometieron en el pasado o se cometen actualmente, a las que durante y al terminar la ultima guerra de España se cometieron aquí, o a las que ahora están cometiendo los que combaten en virtud de ninguna legalidad, sino la de la fuerza bruta, pues si lo recuerdan, ninguna organización que represente real y legalmente a la humanidad, como serian las Naciones Unidas, ha dado su aprobación para semejante libertad.

Simplemente como nadie les ha dado autorización, pues se la han tomado por su cuenta y se dirigen a hacer lo que de todos modos van a hacer, los aprueben o no. Por algo se consideran las naciones más poderosas de la tierra. Algunas naciones y sus lideres desconocen lo que es el verdadero poder, uno que no se demuestra matando o destruyendo, sino ayudando y generando abundancia y un futuro sostenible para todos.

Así es la violencia, actúa a pesar de lo que diga la razón o el corazón. Por ello la violencia nunca está justificada porque no resuelve los problemas, solo los dilata, los pospone en el tiempo. Los enfermos necesitan curación, no que se los aniquile. ¿Crees que Sadam o la gente como el (que hay mucha y en muchos lugares de este mundo) esta sano? ¿Quién en su sano juicio aniquilaría a otros seres así? ¿Nadie verdad? pues si es un enfermo, lo lógico seria que se le ayudase a curarse en vez de matarlo y matar con el a todo el que le siga por cualquier razón, lógica o ilógica.

Quizás pienses que está justificado el uso de la guerra, matar a otros seres humanos, en el caso de que ellos no piensen como tu, no amen lo que tu o no valoren lo que tú valoras o lo que crees que es justo. Sabes hermano mío, este mundo esta lleno de gente que no piensa como tu, que no siente lo que tu, o que no valora lo que tu, pero que a pesar de eso está viva y merece seguirlo estando, no en virtud de lo que dice o de lo que hace, sino del valor inherente que le corresponde al ser humano.

La vida, toda ella, es preciosa y merece ser respetada. Quizás millones de personas en este mundo piensan que las guerras están justificadas en ciertos casos, pero quizás millones de personas están equivocadas en esto. La verdad la obtenemos cuando observamos el resultado de las acciones, entonces y solo entonces podemos decir que una acción ha sido positiva o no. No se trata de ideas o de posiciones personales, se trata de ver imparcialmente los resultados y asumir entonces la realidad de lo que ha pasado, y también la responsabilidad, no lo olviden los que ahora los apoyan.

Deberían tener presente que quien apoya una intervención militar que genera muertes son co-participes y tan responsables como quienes ejecutan esas acciones. Sadam es responsable de matar “x” cantidad de gente. Los que impulsan o inician una guerra son responsables de otra gran cantidad de muertes (a veces mayor) y de destrucción masiva de todo tipo de bienes. Al final el daño total se duplica, triplica, o mas y mas. ¿Qué clase de solución es esa? Se supone que se quiere eliminar un problema, no intensificarlo multiplicándolo por diez. ¿No seria más inteligente y fructífero buscar otra solución antes de lanzarse de cabeza al exterminio?

El ser humano se caracteriza por la inteligencia que aparentemente le distingue del resto de los reinos de la naturaleza, pero parece que otras razones le motivan más y priman todavía en él: el egoísmo, la codicia, el afán de poder a cualquier precio, la falta de aprecio verdadero por la vida de todos los seres que pueblan la faz de la tierra.

Hay que ver que al usar una herramienta de violencia y muerte, para tratar de resolver un problema, lo que se genera es más violencia. Quizás pienses que el matar a Sadam o eliminar cualquier resto de su plataforma de poder va a eliminar los problemas, pero eso no es así. Aquí se aplica aquello de que sale uno y entra otro que parece distinto, se comporta distinto, pero realmente al final hace lo mismo o muy parecido, sino peor.

Si separar a Sadam de la gestión de poder de esa nación sería quizás útil y necesario en virtud de la pésima gestión que ha hecho, la cual atenta contra la vida, ello podría hacerse sin necesidad de destruir la vidas de una nación entera, sus propiedades, sus infraestructuras, sus medios de vida y los valores que han ido construyendo a través del tiempo.

Sabes amigo mío, al final lo que resulta de todo esto es que por sacar a UN gobernante corrupto de su inmerecido sillón de poder (y hay muchos en esa indecorosa posición) lo que se hace es masacrar a MILES de personas, militares que cumplen con sus obligaciones en uno y otro bando, habitantes del lugar, niños jóvenes y ancianos, seres humanos de todo tipo y de toda condición. Cuando sopesas eso fríamente ves que por quitarse a alguien de en medio no está justificado el que tanta gente muera y pase miserias. Y no estamos teniendo en cuenta el daño que una guerra genera en las personas a largo plazo. ¿Sabes cuantos años han tardado en curarse las heridas que la última guerra de España causó? Generaciones enteras hacen falta para borrar el horror de una guerra.

Dado el nivel de progreso que el ser humano tiene a estas alturas de la vida lo que sí estaría justificado sería, el buscar medios pacíficos y legales para que cuando alguien no cumple con sus obligaciones, aquellas que asume al acceder a un puesto de gestión de poder, se le deponga sin violencia pero con firmeza y se ponga en su lugar gente competente y que realmente tenga espíritu de servicio, que busque el bien común y no el propio provecho egoísta. Este quizás seria el punto al que como seres humanos debemos converger. Buscar soluciones humanas a los problemas humanos. Para eso somos aparentemente el cúmulo de la creación y no simples alimañas que compiten por comida, dinero, posición o renombre.

Al final todo se resume a negocios, el negocio de la guerra, las empresas de armas, las empresas que se contratan para hacer reconstrucciones, las ventas de insumos industriales, la nueva gestión del poder que genera nuevos intereses, etc, etc, etc. Todo es movimiento de dinero e intereses, miles de millones de unidades monetarias que se gastan, además de miles de vidas de seres humanos que son sacrificadas sin escrúpulo alguno.

Seguramente que con el dinero invertido en esa aventura, podrían haberse solucionado todos los problemas de muchos de los países más pobres del mundo, pero eso no interesa. Para eso nadie levanta la voz o la intención. Dentro de cuatro días nadie se acordará de los muertos, ni de los que sufren. Este es el actual nivel del amor y de la compasión en el mundo, esto es una instantánea exacta del nivel real alcanzado por la humanidad en este momento.

Pero con el tiempo vas a ver que la violencia se cría, se regenera. Así como no puedes esperar que un hijo que te salga torcido se va a enderezar a palos, dándole una paliza cada día que hace algo mal, pues con ello lo que conseguirás es que cada vez sea mas rebelde; tampoco se arregla nada realmente usando la violencia, pues el futuro siempre ha demostrado que todo lo que se siembra se cosecha. Si siembras violencia la vas a cosechar, esa es la ley de la vida: lo que se siembra, se cosecha. Si siembras cordura, comprensión, valoración, tolerancia y respeto, todo ello terminará por florecer y hacer cambiar mejor, más fácilmente y con menos sufrimiento, a aquellos que han optado por representar un papel ingrato, aunque casi siempre necearía, ante la humanidad.

Pronto llegará el día en que veremos a toda la humanidad, no sólo como a una sola familia, sino como a un único ser, y aprenderemos a tratarla como tal. Hasta entonces los conflictos están garantizados. Debemos buscar y poner en práctica soluciones más elevadas, el ser humano está bien capacitado para ello por su Creador.