Socialismo Verdadero
La palabra Socialismo se usa aquí para designar un sistema avanzado de administración - gestión social destinado a la sociedad global, a toda la especie humana en su conjunto.
El socialismo espiritual no es un modo egoísta de servirse, sino una vía inteligente para servir a los demás, (TODOS SOMOS UNO, ASÍ QUE AL SERVIR A TODOS NOS SERVIMOS A NOSOTROS MISMOS) tampoco es un modo egoísta de enriquecer o de enriquecerse económicamente, ni una gestión de poder centrada en el egoísmo, ya sea este personal o colectivo, ni un modo de beneficiar de alguna forma a unos en detrimento de otros, sino que es una oportunidad de ofrecer a la sociedad humana un sistema avanzado, justo y equilibrado, transparente y Dharmico.
Un sistema de administración - gestión social donde todos los habitantes tienen voluntariamente las mismas oportunidades de servir a cada uno de sus semejantes con su vocación, educación y formación, con su creatividad y con lo mejor de sus potenciales y habilidades individuales. Un sistema donde se nutre, protege y cuida de que las verdaderas necesidades básicas de toda la especie humana sean cubiertas de la manera mas sostenible, inegoísta y beneficiosa para todos, Dharmicamente.
El Socialismo Verdadero no es una doctrina a imponer, sino que bien implementado puede ser el sistema de administración social global del futuro, un sistema auto-gestionado, eficiente y transparente, donde todos, desde el Estado hasta el ultimo de sus ciudadanos, tienen los mismos derechos y las mismas responsabilidades personales y sociales, basados todos estos en la generosa puesta en practica en sus vidas de los valores humanos básicos: la Verdad, la Acción Correcta, la Paz, el Amor y la No Violencia.
El Socialismo Verdadero es el sistema de administración - gestión social donde se materializa, se vive y se experimenta la verdad de que “todos somos uno” y de que “hay suficiente”.
El Consejo y demás entidades similares que deben asistir permanentemente a los sistemas de gobierno, deberían formarse sólo con personas honorables y respetables, de probado desapego al egoísmo y a la riqueza, aquellos que a través del ejemplo de sus vidas (por sus frutos les conoceréis) se han dedicado a la promoción del dharma (pura acción correcta) en la sociedad, solo de este modo su guía y consejo podrán ser verdaderamente útiles a los genuinos intereses de la nación y de la humanidad en su conjunto. Sus integrantes no deberían recibir compensación económica por esta labor de asesoría y su servicio debe ser voluntario e inegoísta, dedicado y desinteresado. Deberían ser preferiblemente personas de edad, retiradas del servicio personal o social y con probada experiencia profesional en las áreas a las que sirven con su intuición y consejo. El estado debe asimismo estar abierto a recibir, evaluar y procesar diligentemente todas las ideas y sugerencias provenientes de la población deseosa en colaborar inegoístamente en el establecimiento y mantenimiento del más avanzado sistema de gestión social posible.
Las Fuerzas Armadas, los Militares, los sistemas de Inteligencia y todas las Fuerzas de seguridad y orden público en general, deben ejemplificar en sus Ideales y con todas y cada una de sus acciones de la vida diaria, su incorruptible e inequívoca vocación de servicio social y su papel como genuinos protectores de los mas débiles. Las actividades de este sector social deben ser paulatinamente reorientadas a la pacificación y al desarme, a la eliminación de la violencia y de la corrupción, a la solución de los problemas y conflictos a todos los niveles nacionales e internacionales, a la promoción de la Paz y de la No Violencia. Asimismo y gracias a sus valores, su formación y su disciplina, pueden y deben colaborar a restaurar y garantizar la eficiencia y la transparencia de todos los servicios públicos básicos necesarios a la sociedad, como son entre otros muchos: la producción y distribución de energías, agua y alimentos naturales, de la manera más eficiente y sostenible posible, la construcción de saneamientos, viales y viviendas necesarias a la población, la regeneración de los sistemas estatales de gestión, educativos y de salud pública, el mantenimiento y crecimiento sostenible de los bosques y ecosistemas, etc.
Es seguro que en el futuro cercano los diferentes Organismos, Poderes y Fuerzas, Nacionales e Internacionales, tenderán a una progresiva Unificación, haciéndolos transparentes, sostenibles y mucho mas eficientes, simplificándolo todo cuanto más sea posible, a fin de ofrecer a la Sociedad Global en su conjunto un nivel desconocido de abundancia, de protección y de progreso, de paz y de armonía verdaderos, que toda la humanidad necesita y merece.
La evaluación y la solución por el estado de las principales prioridades nacionales deben estar dirigidas tanto al corto como al medio y largo plazo, implementando eficientemente los máximos esfuerzos para alcanzar a nivel local y global la necesaria suficiencia de energías limpias, agua, saneamiento, alimentos naturales, bienes de consumo básicos, vivienda, educación y sanidad publicas, así como la erradicación total de la corrupción, la violencia, la miseria y la pobreza, todo ello a través de los frutos de la Educación en los Valores Humanos, como base de recreación y mantenimiento de un futuro verdaderamente avanzado, sostenible y mas amable para todos.